Pat Metheny

No es fácil hablar de alguien con tanta personalidad musical. Alguien que antes de cumplir veinte era ya dueño de un lenguaje guitarrístico reconocible, entero y verdadero. Alguien que entonces apuntaba alto y después resultó volar mucho más alto aún.

Tampoco parece muy necesario porque su música, en verdad, se defiende sola, y su independencia resulta meridiana luego de cuatro décadas. Algo notable en quien ha conocido un éxito comercial infrecuente en la música improvisada.

Por si fuera poco todo esto, nos ganó para siempre el día que puso en su sitio a Kenny G.

Pat Metheny es uno de esos seres odiosos que parecen tener siempre claro qué quieren, dónde están y hacia dónde se dirigen. Así ha llegado a ocupar, con Scofield y, en menor medida, Frisell, la cima de la guitarra de jazz moderna. Así, con claridad de ideas, persistencia y faena. Y, además, sentimos decirlo, con un don único, con unas cualidades vergonzosamente superiores a las de todos nosotros.

Pocos ha habido de intuición melódica comparable, sea escribiendo música o inventándola al tiempo de tocarla. Si alguna vez hemos tenido la sensación de que alguien estaba componiendo al instante, ese alguien era Patrick Bruce. Y quien repase un concierto en Montreal con Moses y Swallow y escuche su solo sobre Insensatez, encontrará un ejemplo de discurso musical construído sobre la marcha de estructura y lógica interna casi inverosímiles.

No es menos cierto que, en los tiempos rápidos, pierde parte de esas virtudes. Parece dejarse ir, echando a volar los dedos y cayendo más de la cuenta en sus clichés. Que son suyos, sí. Que no copia a nadie, no. Pero algún pero habíamos de ponerle y no da mucha opción, este Metheny.

La policía del jazz le reprochó no sonar como Wes ni como Kenny Burrell. Parece que Pat no tiene forma de evitar su propia voz, sea sonando a trompeta, con Gibson de caja, o soltando la púa para coger la acústica y rearmonizar cualquier pieza dejándola como siempre debería haber sonado.

Así de grande es, y así de grande se puede oír que es a lo largo y ancho de sus grabaciones. Difícil decidir entre todo lo que ha dado desde aquel 1976, pero probaremos: Bright size life; New Chautauqua; Offramp; Question and answer; Beyond the Missouri sky. Todos hechos por el mismo genio con melenas.

Pat Metheny

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