George Benson

Va para cuatro décadas el enfado de los aficionados al jazz con George Benson. Él, que había mostrado su inmenso talento con la guitarra desde crío; él, que estaba llamado a lustrar la venerada tradición de Christian y Wes; él, precisamente, fue a caer en la blasfemia abrazando la otra verdad: la de los dólares, el lujo asiático y el dorado estrellato del show business.

En realidad, las cosas nunca fueron tan graves ni tan imperdonables. George era ya uno de los mejores guitarristas de la historia del jazz, y bien que lo había demostrado durante no menos de quince años graba que graba y toca que toca. No resulta incomprensible que, gustándole a él cantar desde siempre, se dejara seducir por los millones y hasta consintiera en afilarse la napia y hacer de su cara un estirado solar. Aquel r & b cocinado para las audiencias masivas, azucarado para esos mundos de fiesta y sofisticación en los que la música, en verdad, no significa nada, le iba a dar lo que el jazz nunca le podría haber dado.

George tenía, ya desde sus tempranas grabaciones con Jack McDuff, un fraseo excepcional y una digitación infrecuente en la tradición jazzística que a veces le llevaba a abusar de verborrea; pero, sobre todo, cada nota suya venía columpiada en puro, refulgente e inimitable swing. Se hinchaba, por entonces, a tocar standards y también versiones de los éxitos de la época. Así estaban las cosas cuando, en los últimos setenta, se decidió todo: firmó con la Warner, grabó aquel Breezin’ regado de bailongo almíbar, se agarró al micro y se desnarizó. Y el jazz, amargamente, dijo adiós al heredero de los viejos maestros.

Sin embargo, GB no tiró el talento por el retrete. Sus increíbles solos tocados y cantados a un tiempo siguen, de vez en cuando, recordando quién es Benson y cuál es su estatura como músico y guitarrista. Verle coger el famoso On Broadway en un día bueno es todo un espectáculo de musicalidad, inventiva y, naturalmente, swing arrollador.

Tampoco ha renegado del jazz y ha seguido participando en festivales, además de colar, de vez en cuando, algunos destellos de su clase entre glamour y martinis. Balanceándose entre Stella by starlight y el adhesivo Give me the night, George Benson se ha hecho rico y ha dejado, además, una guitarra para la historia. ¿Nos parece bien?

Nos parece bien.

george benson

Anuncios

3 comentarios en “George Benson

  1. Pues sí, el que tuvo retuvo. Sigue siendo un buen guitarrista de jazz y ahí estas sus discos, pero cantando es un poco plasta.

  2. Ja, ja, sí, cantando es un poco plasta, creo que estamos todos de acuerdo. Pero en cuanto toca un poquillo la guitarra yo se lo perdono casi todo.

Haz un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s